Realmente
no sé si soy un melómano pero por lo menos si soy algo que se le parece
y digo que se le parece porque todo el tiempo tengo una canción en la
cabeza o estoy llevando el ritmo de alguna melodía con las manos, la
cabeza o los pies, no hay un solo día desde que tengo memoria en el que
no me haya despertado con el pedazo de alguna canción en la cabeza, en
ocasiones de la nada me encuentro cantando canciones que no sabía que
existían en mi memoria.
Al
parecer esto es efecto de que todo el mundo a mi alrededor no era capaz
de estar consigo mismo y para ello ponían sus bocinas a todo lo que
daba y con todo el mundo me refiero a; mis abuelos, tíos y tías, mis
padres y también mis vecinos, según cuenta la historia cuando mis
señores padres eran novios y se peleaban mi papá para dar a conocer su
despecho sacaba su tocadiscos a la calle y ponía canciones de dolidos a
todo volumen para que mi mamá lo oyera porque resulta que la casa de
mis abuelos solo están separadas por 8 escasos metros, después de 15
laaaargos años de noviazgo por fin se casaron y al año yo fui
procreado.
Mi
infancia se vio plagada por artistas como Guadalupe Pineda, Agustin
Lara, Julio Jaramillo, Los Tríos, los panchos, el puma, el rock and
roll, La Sonora Santanera, Chava Flores, José Alfredo Jimenez, José
José, Juan Gabriel, la única parte internacional que tuve fueron The
Beatles, Kiss, Rolling Stone y los Bee Gees.
No
sé si agradecerle o golpearlo, me refiero a mi vecino porque por su
culpa me sé todas las cumbias y salsas habidas y por haber, creo que por
su culpa aborrezco estos dos géneros musicales sin embargo cada vez
que ponen alguna de estas canciones es inevitable que me la sepa y peor
aun, que inconscientemente la cante!!!
El
pop me bombardeo durante toda mi estancia en la secundaria, junto con
el regae y el ska, esas cancioncitas que se bailan como si uno tuviera
gusanos en los pantalones
Mi
rara especie de melomanía también fue enriquecida por el esposo de mi
tía quien resulta que tenía una especie de bandita y él tocaba el bajo y
yo me pregunto ¿por qué estar orgullosos de tocar el bajo si nunca se
oye? pero al parecer para este señor es una cosa de mucho orgullo,
gracias a él conocí al mentado rock urbano principalmente al famosísimo
TRI.
Después
de eso mi mundo musical se vio irrumpido por las novias de mi cuate de
la prepa resulta que este hombre se conseguía novias bien extrañas. En
esa época acababa de salir el iPod y ella tenía uno lo cual era toda
una novedad y era una cosa bien chistosa porque cuando todavía ellos no
andaban y ella quería coincidir con él me sobornaba, prestándome su
iPod a cambio de que yo la ayudara, gracias a eso conocía a Café Tacuba
sé que parece raro que a esa edad yo no conociera a ese grupo pero en
verdad ni siquiera tenía idea de que existiera, debo decir que desde el
primer momento me fascino.
Es
obvio que con el tiempo esa relación termino, era una cosa muy
obsesiva, pero la siguiente novia de este cuate, con la que actualmente
esta viviendo, enriqueció un poco más mi acervo musical, gracias a ella
aprendí a disfrutar el jazz, la bosa nova y el blues.
La
universidad en lugar de que refinara mi gusto musical lo empeoro,
porque en las múltiple borracheras lo único que ponían era banda,
grupera y regeeton, no es una etapa de la que me sienta orgulloso y
ahora me resulta penoso tener que decirlo pero durante esta etapa le
agarre cierto cariño a estas canciones, mi teoría es que me gustaban
porque principalmente hablaban de desamores y amores imposibles y
precisamente fue cuando conocí a mi amada Srita Bennet y desde que la
conocí supe que ese era un amor imposible fue por eso que me sentí
identificado con este genero.
Y ahora en la ociosidad de mi vida me dedico a oír a Natalia Lafourcade.
He dicho!
Natalia! Jesus de veracruz! Bueno, admito que a ultimas fechas he oido aquella de "pajarito del amor" que canta con carla morrison, pero yo ando en una mala racha de vida, mr. usted debe recapacitar pronto. por otro lado las del norte son muy buenas, nada mas hay que escuchar a Pesado, son muy buenos
ResponderEliminarno creo que sea melomania, lo que pasa es que como toda buena pelicula, la vida sin soundtrack seria todavia peor. muchos saludos don fulgencio!
totalmente cierto Doña, la vida es un soundtrack.
ResponderEliminartiene razón debo recapacitar, ya!